Desierto Sahara

Marruecos. Desierto. Las arenas del Sáhara.

Un desierto es una región del planeta que recibe pocas precipitaciones. En ellos los procesos de erosión son determinantes en la formación de su orografía.Los desiertos se caracterizan  por su sequedad reinante. Esta aridez se debe entonces a esta escasez de precipitaciones que por lo general no superan los 100 milímetros al año. Además las temperaturas sufren un cambio muy brusco, ya que los días se caracterizan por ser muy calurosos y las noches muy frías, por lo que el resultado es una amplitud térmica muy marcada.

Según el tipo y grado de erosión que los vientos eólicos y la radiación solar han causado, los desiertos presentan diferentes tipos de suelos:

  • Desierto arenoso: compuesto principalmente por arena, que por acción de los vientos forma las dunas.
Desierto. Erg Chebbi.
  • Desierto pedregoso o rocoso: constituido por rocas o guijarros. Suelen denominarse con la palabra árabe “hamada”.
Desierto. Hamada en Erg Chebbi.

Los desiertos tienen reputación de poseer poca vida en ellos, pero eso depende del tipo de desierto; la vegetación se adapta a la poca humedad y la fauna usualmente se esconde durante el día para preservar humedad.

En Marruecos podemos encontrarnos con la parte más atlántica del Desierto del Sahara o Sáhara, considerado como el desierto más cálido del mundo y el tercer mayor desierto después de la Antártida y el Ártico, abarcando la mayor parte de África del Norte ocupando una extensión casi tan grande como la de China o los Estados Unidos.

El Sáhara se extiende desde el mar Rojo, incluyendo partes de la costa del mar Mediterráneo, hasta el océano Atlántico. Hacia el sur, está delimitado por el Sahel, un cinturón de sabana semiárida tropical que conforma las regiones que cubren el norte del África subsahariana.

Flora y Fauna.

A causa de la escasez del agua, el Sahara es casi privado de flora. Las plantas deben adaptarse al medioambiente, por lo que tratan de reducir la evaporación y aumentar la absorción de agua. Para ello poseen hojas muy pequeñas, raíces muy largas como las acacias o tamariscos, acumulación de agua en los tejidos y las hojas, perder sus raíces y dejarse transportar para absorber la humedad de la atmósfera como las rosas de Jericó, chupar la linfa de las raíces de otras como el Cystanche, perder sus hojas en caso de la aridez y dejarlas crecer en tiempos húmedos como la zilla, y convertir sus hojas en hojas incomibles como el manzano de Sodoma.

Desierto. Flora.

Podemos encontrar algunos arbustos aislados (tamariscos, acacias) en la cama de los ríos, pero la palmera datilera es la protagonista de este desierto. La misma fue introducida por los árabes, y es fuente de alimento para los hombres en los oasis, sus troncos son utilizados para vigas, protege del sol, su follaje tiene distintas aplicaciones en este ambiente.

En cuanto a la fauna, estos también deben desarrollar adaptaciones para sobrevivir a las altas temperaturas, como ser aumentar la temperatura interna para no perder tanta transpiración, el pelaje, la retención y concentración de orina, entre otros.

Es así como los animales más característicos de este desierto, son el addax, la gacela doncas, el zorro del Sahara (fénec)  y fundamentalmente el dromedario, el cual sin su existencia el hombre no podría vivir. Este puede soportar el calor y la sed, transportando además hasta 250kg de un lado a otro del desierto.

¿Cómo llegar al Desierto?

Para llegar al desierto dependerá de la zona a la que desees visitar: Erg Chebbi o Erg Chegaga. Los aeropuertos más cercanos son para Erg Chebbi el Aeropuerto de Fez Saiss y para Erg Chegaga el Aeropuerto Internacional Marrakech Menara.

Existen otros aeropuertos, pero suelen ser para servicio militar o para vuelos interiores en el país.

Tanto desde Fez como desde Marrakech (si has llegado en avión) o desde cualquier otra ciudad marroquí, dispondrás de múltiples opciones de transporte, aunque el alquiler de vehículos es preferible hacerlo en grandes ciudades.

Luego deberás hacer uso de otros medios de transporte.

Tienes más información sobre el transporte en Marruecos en mi blog: “Medios de Transporte en Marruecos

Con cualquier búsqueda que realices sobre Marruecos, verás que existen multitud de ofertas para viajar al Desierto.

¿Viajar con un operador turístico o por mi cuenta?

Marruecos es un país fácil y amable con los viajeros, no olvides que además de ser un pueblo hospitalario eres una fuente de ingresos para ellos.

Con cualquier búsqueda que realices sobre Marruecos verás que existen multitud de ofertas para viajar al Desierto, pero, ¿cuál es la mejor forma de sacarle todo el partido al Desierto? Pues depende de tus motivaciones, expectativas, tiempo del que dispongas y de tu afán de aventuras…entre otras cosas.

Los viajes organizados por agencias especialistas tienen la ventaja de ofertar Packs con una amplia gama de posibilidades, e incluso muchas de ellas podrán diseñaros el viaje “a medida”. Tienen la cualidad que no tienes que ocuparte de nada, y el inconveniente que esos packs suelen ser con grandes grupos con muchas horas de viaje en autobús por en medio, o si te lo hacen a medida, el precio será más elevado.

Si quieres organizar tú mismo el viaje, las posibilidades son múltiples. Por ejemplo, para viajeros en solitario, parejas o grupos pequeños, quizás lo más económico sea el viajar en autobús, Grand-Taxi  o el alquiler de un vehículo haciendo uso de uno de los aeropuertos anteriormente citados. O en vehículo propio usando la opción del barco para cruzar el Estrecho de Gibraltar, pero luego queda un largo viaje hasta las dunas.

Para grandes grupos puede ir bien el alquiler de minibuses o, si el número de viajeros es elevado, quizás lo mejor sea ir a una empresa de viajes y que os flote un autobús en exclusiva para el grupo.

¿Es prioritario el cerrar alojamiento? Por ejemplo en la zona de Erg Chebbi existen más de 55 locales entre albergues y hoteles de varias categorías en los que alojarse, así que si no traes un pack, salvo fin de año o Semana Santa (e incluso en esas fechas) no será complicado encontrar alojamiento, pero tranquilo, la mayoría de alojamientos cuentan con páginas webs o algún tipo de sistema para que puedas hacer tus reservas, o ve a una agencia de viaje para realizar sólo las reservas, no es necesario comprarles el Pack.

Sobre los alojamientos, a mí, personalmente prefiero los albergues, ya que son los que se encuentran a pie de dunas, el trato suele ser más familiar (y con esto no quiero decir que te traten mal en hoteles, es más, yo alguna vez he utilizado hoteles  mayores problemas)  y se come bien y son limpios. Hay que indicar que en la zona de Merzouga existe un problema con los hoteles, y es que aunque dispongan de aire acondicionado y bomba de calor, la línea de tensión eléctrica existente de momento no dispone de capacidad suficiente para soportar tanta demanda, por lo que si no disponen de algún sistema auxiliar (generadores), el magnífico equipo de climatización existente en tu habitación apenas rendirá, y eso en diciembre con el frío, se nota. También llévate una linterna o luces con pilas, ya que normalmente la iluminación será alguna bombilla de escasa potencia, por lo que no siempre verás todo lo que desees por las noches.

Aubergue La Baraka. Erg Chebbi.

Aubergue La Baraka. Erg Chebbi.

¿Erg Chebbi o Erg Chegaga?

Pues depende de los lugares que hayas decidido visitar, aunque lo mejor, y así no tienes que escoger, es cruzar de uno a otro en excursión haciendo noche en las dunas a mitad de camino…para ir sin prisas y disfrutar bien el momento.

Erg Chebbi se encuentra en la zona de Merzouga y tienes como aeropuerto internacional más cercano el de la ciudad de Féz; mientras que Erg Chegaga está situado cerca de M’hamid, disponiendo como aeropuerto internacional más cercano el de Marrakech.

Ambos conjuntos de dunas ofrecen una experiencia fantástica y ambas implican varias horas de viaje desde un aeropuerto al Desierto.

Erg Chebbi es la zona más conocida, y por ende, más desarrollada turísticamente hablando, mientras que Erg Chegaga es un destino que lleva menor tiempo de desarrollo, aunque encontrarás también todo tipo de servicios.

En webs verás comentarios en donde te dirán que Erg Chegaga es más tranquilo y Erg Chebbi muy masificado, pero eso depende especialmente de las fechas del viaje. Si viajas en épocas fuera de puentes y festividades encontrarás tranquilidad en ambos lugares, y más si coges una tienda de campaña y te buscas un lugar más solitario. A mí me han dado “la lata” en ambos lugares con la misma pesadez, así que ve mentalizado o busca zonas del desierto menos concurridas, que ambas zonas son muy grandes.

¿Cuál es la mejor época para visitar el desierto?

Hay quien te dirá que cualquier época es buena para bajar al desierto, pero yo no lo veo así. Una vez me “regalé” para mi cumpleaños (julio) unos días de visita al desierto, y el resultado es que estuve a cerca de 50ºC a la sombra (eso si encuentras una buena sombra) y casi todo el tiempo en el albergue o en el coche con un poco de aire acondicionado (ojo con darle mucha potencia al aire acondicionado, que después tienes que salir y la “bofetada” térmica es muy fuerte), eso sí, la noche es preciosa y puede dormirse directamente sobre una duna con un saco fino de dormir. Por cierto, la batería del coche llegó a hervir….así que hazte una idea de las condiciones en esas fechas.

Para mí, el rango estaría de octubre al mes de abril, septiembre y mayo pueden también tenerse en cuenta, pero ten por seguro que hará mucho calor.

Salvo que busque pasar el fin de año en el desierto o no te quede más remedio, evita en lo posible bajar en fechas señaladas y largos puentes españoles, ya que el desierto (y en general todas las grandes ciudades turísticas marroquíes) pasa a ser de un lugar tranquilo a un auténtico circo…aquello se llena de gente por todas partes, suele ser mejor dejarte unos días de vacaciones para el desierto y evitar las masificaciones. He llegado a encontrarme hasta un rallye de avionetas utilizando las hamadas como pistas de aterrizaje, y lo peor es la cantidad de energúmenos/as que se creen “pilotos de competición” y van haciendo barbaridades por las dunas sin respeto ni miramiento hacia los demás.

¿Qué ver y hacer en el desierto?

En las dunas existen multitud de opciones para visitarlas (paseos en camello, quads, motos de enduro, excursiones de horas o de varios días, noches en jaimas…), así que si no has cerrado ningún extra del pack o porque lo hayas querido preparar tú, no tendrás problemas para realizar actividades. En cualquier hotel, albergue o en la zona de Merzouga te darán información sobre el tema.

Una excursión por las dunas, un paseo en camello y dormir en haima, es algo prácticamente obligado, pero cuidado si vas en diciembre, porque hará bastante frío, y son tiendas con tela por paredes.

Desierto.
 Desierto. Haima.
 En la zona de Erg Chegaga están las dunas de Mhamed con su Oasis Sagrado de Oum Lâalag, y tienes cerca la ciudad de Zagora, con su Gran Palmeral.

En la zona de Merzouga, tienes cerca las ciudades de Erfoud y Rissani. En la primera deberías visitar la fábrica de fósiles, en donde te mostrarán cómo se extraen algunos fósiles y cómo se fabrica prácticamente de todo con ellos, por cierto, sale más barato comprar en tiendas más pequeñas, cuida los precios.Desierto. Fósiles.

En Rissani tienen un zoco bastante curioso, y múltiples tiendas en las que descubrir lo que Marruecos puede ofrecerte en sus bazares.

Si dispones de vehículos 4×4 o si contratas los servicios de guías, pide que te lleve a realizar una buena excursión por la zona, ver las zonas de extracción de fósiles, ver “el zupo” los grabados rupestres cerca de la zona de Taouz, escuchar a “Les hommes Noir” de Rambla y a visitar alguna de las minas de plomo…entre otras cosas.

 Desierto.

Desierto. Los Hombres Negros.

Desierto. Fósiles.

Desierto.

Desierto.

Desierto. Minas de plomo.

Desierto. Zupo.

¿Qué que llevo al Desierto?

Pues depende de la época. Recuerda que suele hacer calor y que por la noche refresca. En invierno hace bastante frío, así que necesitarás abrigo por la noche.

Una lista a modo general podría ser algo así:

  • Ropa: Siempre viste de forma cómoda, he llegado a ver a gente con vestido de fiesta y tacones sin ser fin de año en lo alto de una duna, creo que coincidiremos en que no es lo más práctico. A mí me gusta llevar camisetas finas de mangas largas, a ser posible con factor protector solar, ya que te protegerá los brazos. Para abrigo, me gusta la ropa tipo tela polar, es suave, cómoda y no te entorpece el movimiento. Unos guantes, bragas  y un gorro de abrigo lo agradecerás con el frío, y con el calor, tápate la cabeza con algo (gorra, fulá, sombrero…).
  • Calzado: El calzado tipo trekking me son de gran comodidad y te protegerá bien del terreno, preferiblemente tipo botas para que no sufra el tobillo. Unas zapatillas de goma para la ducha y para dar descanso a los pies te irán muy bien.
  • Ropa íntima: pues eso depende  de lo friolero o friolera que seas. Por ejemplo en invierno cuando el sol está a “medio gas”, se hace muy cómodo algo fino encima llevando una camiseta térmica. La lencería fina y sexy está muy bien para pasar una noche romántica, pero quizás no sea lo más cómodo para montar en camello y rodar por las dunas.
  • Botiquín: Los hay de bolsillo, así que no tienes excusa para no llevar uno básico, en donde no deben faltar el protector solar de factor alto (y no olvides que tienes orejas, salvo que te las tape el pelo), protector solar para labios, antidiarréico, antitérmico y cualquier otro que necesites utilizar de forma habitual (alergia, dolor menstrual…). OJO: el polvo y el clima reseca mucho las vías respiratorias, mantenlas humedecidas con agua o con suero fisiológico en dosificadores individuales, y tenlo presente si eres alérgico o tienes alguna enfermedad del aparato respiratorio.
  • Material de aseo: Aunque según  la categoría del establecimiento al que vayas puede que dispongas de material de aseo, es preferible que lo lleves tú, así no sufrirás por ejemplo lo áspero del papel higiénico. El papel higiénico húmedo es una gozada. Si puedes llevar champú y gel ecológicos que no dañen el medio ambiente, mejor que mejor. El enjuague bucal irá genial para la sequedad del día, lleva uno bueno. Y si eres mujer, pues ya sabes, te toca controlar cuando te visita tu menstruación.
  • Lleva algo que te ayude con la iluminación. Una linterna de cabeza no ocupa casi sitio en la maleta y suele ser de bastante utilidad.
  • Gafas de sol. De las buenas, de óptica y oscuras. Hay mucha luz en el Desierto. Y un segundo juego de gafas si las necesitas para ver.
  • Para tus dispositivos electrónicos, no olvides el cargador y tarjetas de memoria para tu cámara y demás parafernalia.

Cruzando el Desierto en vehículo a motor.

El atravesar el desierto en 4×4, quad o moto, es una experiencia fascinante siempre y cuando vayamos a disfrutar del entorno y no a “buscar problemas”, porque os aseguro que se encuentran con facilidad.

A buscar problemas me refiero a que no se trata de hacer un rallye, sino de tener vivencias positivas. La precaución y el sentido común deben estar presentes en todo momento.
Algunos consejos son:

  • Grandes grupos organizados: Los grandes grupos organizados tienen el inconveniente que normalmente viajarás con mucha gente que quizás no conozcas, y que igual son un descubrimiento o son una fuente constante de mala convivencia y problemas. Un buen amigo y mentor en esto de los viajes al desierto me dijo una vez: “Si algo aprendes de una bajada al desierto es con quienes no volverás a bajar en tu vida.” Y es totalmente cierto, pero yo prefiero lo que he aprendido con la experiencia: “Baja al desierto sólo con aquellas personas en las que confíes, tengas amistad y te encuentres cómodo.”. Los viajes al desierto conllevan muchas horas de convivencia y el tener que resolver multitud de pequeños problemas (quedadas, alguna pequeña avería, recogida de zonas de campamentos, horas de sueño y cansancio, el viajar con niños, etc.) que pueden llevarnos a tener roces y malos momentos con la gente, especialmente con aquellos que no congenies o simplemente vayan a “su rollo” pasando de la educación y del resto del grupo, eso sí, para sus problemas que les ayude toda la gente. Para mí, tres vehículos (en caso de 4×4) o un máximo de 5 pueden ser más que suficiente, más vehículos es horroroso a la hora de montar y desmontar un campamento, ponerse de acuerdo a la hora de tomar decisiones que puedan surgir, etc. ¿Qué si te pones a elegir te quedas solo y sin viaje? Pues no, contrata los servicios de un guía de la zona, baja tranquilamente con tu vehículo hasta el desierto y luego él te llevará y ayudará a cruzarlo, será mucho mejor compañía que veinte desconocidos que pueden darte el viaje, así que primero si piensas en ir en un grupo o a través de un club, ve a sus reuniones para conocer previamente quienes serán tus compañeros de viaje y decide qué hacer.
  • Respeto: Hacia el entorno y la gente. Recuerda que allí tú eres el invitado, sé respetuoso y cívico. He visto demasiadas veces a grupos en los que a lo mejor a uno se le pincha una rueda o simplemente es la hora del almuerzo y montan un chiringuito cortando las pistas principales, con el consiguiente cabreo de los lugareños que no pueden circular con normalidad. No señor, no cuesta nada salirse unos metros de las pista y montar lo que os venga en gana.
  • Alcohol directamente no o con mucha moderación: alcohol y sustancias estupefacientes son una fuente de peligro normalmente, máximo cuando toca circular por zonas desérticas. El alcohol deshidrata, no descansarás bien, además te dormirás a las tantas si es que decides dormir y multiplicará por mucho las probabilidades de accidentes. He visto a gente ir conduciendo por hamadas con los coches pegados para ir echándose latas de cerveza de un vehículo a otro. Gente que además de llevar varias cajas de cerveza llevaban además una botella de Whisky por cada día (luego decían aquello de: “no entiendo qué me ha pasado, si yo conduzco genial por dunas” tras hacernos pasar a todos un infierno de quedadas, atascos y muchos problemas porque estuvieron hasta las mil hartándose de cubatas, por cierto, ese viaje acabó bastante mal). Nosotros alguna vez hemos llevado algo de vino, es cierto, pero para celebrar o la llegada o el cruce del desierto por la noche y para que diese para un vaso o dos por personas con la cena, nunca para llegar a la embriaguez. Por cierto, el buen musulmán no bebe, así que no vayas dando cerveza y alcohol a diestro y siniestro, tus excesos son tuyos, no los hagas extensibles.
  • Las normas básicas de circulación y seguridad: El que no existan patrullas de tráfico o radares por el desierto no significa que las medidas de seguridad vial que se crearon para evitar accidentes no deban tenerse en cuenta. El cinturón siempre puesto, el equipaje tiene que ir muy bien atado y recogido para evitar que en un frenazo o situación de peligro nos golpee. El ABS si es posible debe desconectarse (suele bastar con quitar un fusible), en zonas con mucho deslizamiento los sensores no funcionan correctamente, alargando la frenada. Modera la velocidad, a partir de 80 kms/h en hamada se produce un efecto similar al “aquaplaning”, lo que hará que la dirección sea imprecisa, además, por más que creas que llevas el coche preparado, las piedras, boquetes y trampas son constantes, si se rompen y vuelcan los vehículos diseñados para rallye, ¿no crees que tu coche y vuestras vidas no merecen que uses una velocidad que te permita disfrutar del paisaje? Si vas en moto o quad y tienes la impresión que el vehículo va por donde quiere, te sacude constantemente o te encuentras muy cansado/a, baja la velocidad porque el vehículo te está avisando de que vas por encima de tus límites en ese momento, da igual llegar el último, lo importante es llegar.
  • Los niños bien asegurados: no podemos llevarlos en brazos, deben ir en sus dispositivos de seguridad, como lo harías por carretera. Aún siguen muriendo niños por relajarnos con estos temas.
  • Acuérdate no sólo de tu vehículo, también de tu vida y de los tuyos: Un error común a la hora de organizar el cruce del desierto es buscar alojamiento, guía y mecánico (sobre todo en bajadas con motos y quads), pero pocos se acuerdan de contratar un buen seguro médico y de repatriación. No lo dudes, cuestan poco para todo lo que pueden hacer por ti si tienes un accidente. Sólo tienes que contratarlos para los días que vas a estar de viaje, así que no me vengas con que son caros, porque no es excusa. Si vas corto de dinero compra menos fósiles y recuerdos y cubre tu vida y la de los tuyos, pueden salvarte la vida.
  • GPS y mapas: Lleva siempre sistemas de GPS y material de navegación y guiado suficiente, especialmente si decides ir fuera de las rutas más concurridas.
  • Material de desatasco: Palas (grandes de obra, no de “juguete”), eslingas (de tira ancha y fuertes), planchas y demás dispositivos para desatascar vuestros vehículos tienen que ir a mano y bien sujetos. Por cierto, si vais a hacer uso de una eslinga para tirar de otro vehículo, acordaros siempre que la gente debe quedar fuera de la zona de alcance de ésta para evitar accidentes en caso de roturas.
  • Caja de herramientas: en la que se incluya alambre, bridas, cinta americana, navaja fuerte, linterna y unos cables adecuados de arranque por si alguien se queda sin batería, debe estar en al menos uno de los vehículos de la expedición, y el material habitual (bombillas, fusibles, triángulo, etc.).
  • No busques tus límites ni los de tu vehículo: Baja a disfrutar. Si tienes inquietudes de competición, existen multitud de rallyes que cruzan el desierto marroquí incluso para amateurs, en él dispondrás de una radiobaliza, cobertura sanitaria y seguro de accidentes, además de una organización que hará todo lo posible para que tu experiencia sea positiva. No bajes por tu cuenta a “correr tu propio Dakar”, pondrás en peligro tu vida y la de aquellos que tengan la desgracia de cruzarse en tu camino. Te dejo aquí una secuencia que creo que no es necesaria comentar, por cierto, disponía de seguro de evacuación, pero en el desierto no hay cobertura de móvil (sólo en las zonas cercanas a Merzouga) y se tardó unas horas en poder poner todo en movimiento, y claro se hizo de noche, y ¿sabéis? los helicópteros no vuelan por la noche, por lo que fueron más de 13 horas hasta que fue finalmente evacuado, por fortuna no hubo hemorragia interna. ¿Y aún así vale la pena ir asegurado? Si, porque de haber sido en una zona menos profunda habría sido evacuado en el día, además, te aseguras una cobertura médica en condiciones, recuerda que en Marruecos la buena sanidad es muy cara:
Desierto. Accidente.
 Desierto. Accidente.
 Desierto. Accidente.
  • Sé flexible y procura llevar al menos uno o dos días de “sobra” en tu viaje: Procura montar tu campamento cuando aún exista luz y siempre fuera de las pistas principales, evitarás muchos sustos. Si habéis tenido muchos atascos no vayáis a cumplir etapas, conducir por la noche será mucho más cansado, podréis cometer muchos más errores, las trampas de arenas, boquetes y piedras no se verán bien, o si seguís atascados, recuerda que con el amanecer la arena está más dura y será un buen momento para salir del atasco. Disfruta de la noche y las estrellas, máxime si habéis previsto algún día de sobra. Si resulta que todo sale estupendamente…pues dispondréis de ese sobrante para gastarlo donde más os guste (después de haber atravesado el desierto, claro).

Bueno, creo que quizás me haya dejado algo en el “tintero”, pero pienso que es un tutorial que puede ser de gran utilidad para quien decida disfrutar de una experiencia única: “Vivir el Desierto”.

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