Fes

Marruecos. Fez. La capital religiosa del reino.

Fez es una ciudad laberíntica, misteriosa y desconocida y, antes de viajar, es muy probable que surjan muchas dudas sobre este fascinante destino. La fundación de la ciudad es atribuida al rey Idris I, un descendiente del Profeta que hacia el año 791 fijó su capital en el margen derecho del río Fez, que da nombre a la ciudad, en el actual Barrio Andaluz.

Fez. Vistas de la ciudad.

Fez. Vistas de la ciudad.

Fez. Vistas de la ciudad.

¿Cómo llegar a Fez?

Fez dispone del Aeropuerto Saïss.

Tienes más información sobre el transporte en Marruecos en mi blog: “Medios de Transporte en Marruecos

¿Qué hacer en Fez?

Fez es la tercera ciudad más poblada de Marruecos por detrás de Casablanca y Rabat. Es una de las cuatro ciudades imperiales junto a Marrakech, Mequinez y Rabat. Su universidad es una de las más importantes del país.
La oferta para pernoctar es muy amplia, pasando desde casas de alquiler, pensiones y hoteles.
Fez. Artesano en fábrica de cerámica.

Fez. Artesano en fábrica de cerámica.

Fez. Artesano en fábrica de cerámica.

La ciudad se divide en tres zonas, Fez el-Bali, la zona antigua, dentro de las murallas, Fez el-Jdid, la zona nueva, donde se encuentra la Mellah, el barrio judío, y la Ville Nouvelle (Villa Nueva), la zona francesa en el noroeste de la ciudad.
La medina de Fez el-Bali, la mayor de las dos de la ciudad, es la mayor zona peatonal del mundo, y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981.
Antes de entrar en la medina de Fez, es conveniente subir a alguno de los puntos elevados de la ciudad para hacernos una idea de su enormidad de calles, callejones y callejuelas que engulle a todo el que cruza por Bab Boujloud, su principal puerta. Desde el Borj Sur o desde las Tumbas Meriníes, te puedes hacer una ligera del trazado, que no de la magnitud, de la medina más grande del mundo.
El propio Teseo lo hubiera tenido crudo para salir de semejante laberinto sin la ayuda de alguno de los chavales que, propina mediante, prometen sacarte de allí pero que te llevarán a la tienda de su primo.
Fez. Medina.

Fez. Medina.

Fez. Medina.

Fez. Medina.

Fez. Medina.

El único mapa válido será la memoria, la cognitiva y la olfativa. Por un lado están los olores clásicos: la menta, la fruta o especias como cardamomo, canela, nuez moscada y curry. Por el otro están los incómodos, pero son los que le dan a Fez su personalidad.

El peculiar olor de la madera de cedro y de un pegamento que utilizan los carpinteros con pinta de adictivo, la carne colgada en las puertas de las carnicerías, el olor que desprenden los pollos mientras los despluman. Pero el más característico de los olores, la imagen más exportada de la medina de Fez, es el de las curtidurías. Pozas multicolor donde tiñen el cuero que un día pasó por uno de los mejores del mundo y hoy es casi otro reclamo turístico más, por cierto, te darán unas hojas de hierba buena para que las introduzcas en las fosas nasales, ya que el olor es realmente nauseabundo, pero es lo más típico, estás avisado.

Una forma de visitar Fez y su medina puede ser empezando desde fuera, en los alrededores del Palacio Real y el antiguo barrio judío, para luego entrar a la medina e ir en busca de la fuente y el museo del barrio Nejjarine, la plaza Seffarine con sus artesanos del cobre, la universidad Quaraouiyine y Chouara, la curtiduría más conocida. Si ya se ha deambulado con anterioridad por el conjunto de postales, entonces hay que perderse y deambular sin rumbo por la medina.

Fez. Puerta del Palacio Real.

Visitas turísticas.

Barrio Andaluz

 El Barrio Andaluz (Andalusí) de Fez se encuentra situado en la Medina Fez el-Bali y nació a principios del siglo IX debido a la fuerte emigración de miles de familias de religión musulmana que residían en el sur de España.

La ribera andaluza se caracteriza por la originalidad de sus edificios religiosos y por las actividades artesanales de sus habitantes. Uno de los lugares más importantes del Barrio de los Andaluces es la Mezquita de los Andaluces, construida entre los años 859 y 860, que se caracteriza por su llamativo minarete verde y blanco.

 

Barrio Judío

 Situado en el corazón de la Medina Fez el-Jdid, junto al Palacio Real, “la Mellah” es una de las zonas más tradicionales y antiguas de Fez. Fue durante siglos la residencia de la comunidad judía.

La comunidad judía poseía el monopolio del comercio con los metales preciosos, algo muy productivo teniendo en cuenta que antiguamente una de las mejores formas de ahorrar era la compra de oro y plata.

Con el paso de los años los antiguos residentes del Barrio Judío han ido repartiéndose por el resto de la ciudad y los mercaderes marroquíes se han hecho con los mercados de la zona.

La mejor forma de conocer el Barrio Judío de Fez es recorrer su calle principal (Rue Mellah) y aventurarse hacia las estrechas callejuelas laterales para recorrer los que antiguamente fueron lujosos mercados de tela, que hoy en día se han convertido en simples tiendas de ropa.

 

Curtiduría Chouwara

 La curtiduría Chouwara es la más extensa de las cuatro curtidurías tradicionales que continúan con vida en el corazón de la Medina Fez el-Bali.

Las curtidurías componen uno de los panoramas más pintorescos a la par que malolientes de la ciudad. En ellas, infinidad de fosas repletas de tintes naturales componen un colorido paisaje mientras se encargan de la producción y coloración del cuero del cordero, el buey, la cabra y el camello.

Proceso de elaboración del cuero

El primer paso que se realiza en las curtidurías tradicionales es introducir las pieles en enormes cubas repletas de cal y excrementos de paloma, donde se dejan en reposo durante varios días.

Posteriormente se retiran los restos de pelo que queden adheridos a la piel y se procede a la coloración de las piezas introduciéndolas en grandes cubas rellenas de tintes naturales de diferentes colores.

Una vez que las pieles se encuentren coloreadas y secas, pasarán a manos de los artesanos que se ocuparán de transformarlas en elaborados bolsos, maletas, zapatos y abrigos para la venta al público.

A pesar del hedor insoportable, la curtiduría Chouwara ofrece una de las imágenes más representativas de la ciudad y es imprescindible visitarla para conocer Fez.

Como pago por la asistencia al dantesco espectáculo es muy común que traten de vender alguna pieza de piel a los turistas, aunque con una pequeña propina suelen quedar satisfechos.

Mezquita Al Karaouine

 Construida en el año 859 bajo el mandato de Fátima al Fihriya, la Mezquita al Karaouine, también conocida como al Qarawiyyin, es uno de los mayores complejos arquitectónicos de Fez. La mezquita, en continuo proceso de expansión desde su construcción, es conocida por albergar la universidad más antigua del mundo, que compone uno de los más importantes centros de aprendizaje islámico.

A pesar de la notable extensión de la mezquita resulta difícil encontrarla, ya que con el paso de los siglos las casas del barrio han cubierto el perímetro del edificio ocultando su forma.

Al igual que ocurre con el resto de las mezquitas de Fez, sólo pueden acceder al interior de la Mezquita al Karaouine las personas pertenecientes a la religión musulmana, por lo que los turistas deben conformarse con el pequeño espacio que se puede vislumbrar desde la puerta.

 

Biblioteca al Karaouine

El sultán Abú Inán dotó a la Universidad al Karaouine de una biblioteca con un contenido muy rico que en 1613 llegó a superar la cantidad de 320.000 obras y manuscritos.

Fue entonces cuando estudiantes y sabios comenzaron a desplazarse hasta Fez, convertida en capital de la ciencia y el conocimiento del Magreb.

Hoy en día la biblioteca aún conserva más de 30.000 obras, entre las que se incluyen algunos ejemplares raros y manuscritos únicos en el mundo.

 

Puerta Bab Bou Jeloud

 La Puerta Bab Bou Jeloud es el acceso principal a la Medina Fez el-Bali, la zona más antigua y con más encanto de la ciudad. Se trata de una preciosa puerta monumental, construida en 1913, compuesta por tres arcos de herradura simétricos embellecidos con una rica decoración compuesta por azulejos de tonos azulados.

Atravesando la puerta se accede a la medina desde el noroeste, donde el camino se bifurca hacia la izquierda para entrar en Talaa Kebira (Gran Cuesta) y hacia la derecha, en Talaa Seghira (Pequeña Cuesta), dos de las principales arterias comerciales de la ciudad.

 

Palacio Real de Fez

 El Palacio Real de Fez, construido en el siglo XIV, es uno de los más grandes y antiguos de Marruecos. Debido a su gran tamaño, el recinto se edificó fuera de la antigua medina por lo que, tras su construcción, surgió una nueva medina, Fez el-Jdid, para abastecer las necesidades de palacio.

Al igual que la mayoría de las mezquitas y palacios de Marruecos, es imposible visitar el Palacio Real, o tan siquiera contemplar su exterior. Una vez más, los visitantes deben conformarse con la vista de las impresionantes puertas que conducen al palacio: se trata de siete puertas de diferentes tamaños que representan los siete días de la semana y los siete niveles de la monarquía.

Las enormes puertas de bronce se encuentran enmarcadas por miles de pequeños azulejos de cerámica, en los que predominan los colores azules de Fez y verde del Islám, que componen variadas formas geométricas.

Otro punto de interés es el antiguo mercado del cereal, capaz de hacerte retroceder el tiempo. Está situado tras la puerta de Bab Sammarine.

 

Mausoleo de Mulay Idrís

 El Mausoleo (Zaouia) de Mulay Idrís II es un santuario dedicado al que fue rey de Marruecos entre los años 807 y 828 y fundador de la ciudad por segunda vez en el año 810. Mulay Idrís, patrón de la ciudad de Fez, es el santo más venerado de todo el país y se cuentan por miles los musulmanes que visitan el mausoleo para obtener su bendición.

Cinco siglos después de la muerte de Mulay Idrís II, en el año 1308, se encontró un cuerpo en perfecto estado que se atribuyó al santo patrón, por lo que la zona se transformó en un lugar sagrado (Zaouia).

El mausoleo, localizado en la Place de Marche Verte, comenzó su construcción en el año 1717 y se vio finalizado en 1824, momento desde el cual se convirtió en el lugar más sagrado de la medina.

El edificio forma parte de un conjunto arquitectónico compuesto por la casa el Quitún (supuesta residencia de Mulay Idrís), la Mezquita al Asraf, la fuente y la casa del wudú (lugar para realizar las abluciones). El conjunto, conocido como al-haram (lo prohibido), constituía un lugar en el que los musulmanes podían encontrar refugio y asilo.

Al igual que en la mayoría de los lugares de la ciudad, los no musulmanes tienen prohibida la entrada al santuario, pero conviene acercarse hasta la puerta para contemplarlo desde el exterior y conseguir una pequeña panorámica del imponente edificio.

Desde cualquiera de los puntos más altos de la ciudad en los que se puede disfrutar de una vista panorámica de Fez, siempre sobresale la cúpula piramidal de color verde del Mausoleo de Mulay Idrís.

Plaza Seffarine

 La Plaza Seffarine es una pequeña plaza situada en el corazón de la Medina Fez el-Bali, entre el zoco de los tintoreros y el de los curtidores, en la que aún se conserva uno de los oficios más antiguos de Fez, el de los artesanos caldereros, que se dedican a trabajar el cobre desde tiempos inmemoriales para producir algunos artículos como teteras, bandejas, ollas y otros recipientes trabajados en cobre rojo.

Aunque la plaza es conocida sobre todo por el oficio que se lleva a cabo en ella, también se pueden descubrir algunos prestigiosos monumentos como la Biblioteca Karaouine y la Madraza Seffarine.

Medersa Attarine

 Construida entre los años 1323 y 1325 bajo las órdenes del sultán Abu Said, la Medersa Attarine fue una de las principales escuelas de la religión coránica en las que los estudiantes podían residir durante sus estudios.

Debido a que una gran parte de las clases tenían lugar en la Mezquita Al Karaouine, la mayoría de las medersas (o madrazas) de la ciudad se situaron en sus alrededores.

La medersa, denominada Attarine por ser el nombre del barrio en el que se encuentra, en el zoco de las especias, permaneció en uso hasta principios del siglo XX, cuando los 60 estudiantes que se acomodaban a lo largo de las 30 habitaciones tuvieron que abandonarlas definitivamente.

La medersa se extiende en torno a un patio abierto en cuyo centro se alza una imponente fuente de mármol. Al final del patio, una cúpula de madera de cedro con abundante ornamentación cubre la sala para la oración en la que se puede contemplar el mihrab señalando la dirección de la Meca.

Las paredes de la medersa están decoradas con preciosos mosaicos sobre los que se encuentran inscritas algunas frases del Corán a modo de decoración.

En la parte superior de las paredes se puede apreciar un detallado trabajo realizado en estuco representando cuidados motivos florales.

Las plantas superiores del edificio están ocupadas por las pequeñas habitaciones en las que los jóvenes estudiantes pasaban sus años de estudio.

Aunque en Fez se pueden visitar algunas otras medersas, Attarine destaca sobre todas las demás por la elegancia y armonía de su arquitectura. Se trata de una de las medersas mejor conservadas y más ricamente decoradas de todo Marruecos.

Medersa Cherratine

 La Medersa Cherratine es una de las múltiples escuelas coránicas que se ocupaba de proporcionar alojamiento a sus estudiantes. Inaugurada en 1670, la Medersa Cherratine se diferencia de las otras medersas de la ciudad por su estilo funcional y poco ornamentado.

A primera vista la Medersa Cherratine posee un aspecto similar al del resto de las madrazas de Fez, tras la entrada se abre un amplio patio con una fuente y en las tres plantas superiores se encuentran dispuestas las habitaciones de más de 200 estudiantes.

A diferencia del resto, la parte superior se puede visitar y ver los pequeños cubículos en los que residían los estudiantes. Por desgracia, esta madraza se encuentra en un estado bastante deteriorado. Teniendo en cuenta que durante lo normal no es visitar todas las madrazas, creemos que la Medersa Cherratine no debería estar entre las elegidas. La Medersa Attarine y la Medersa Bou Inania presentan un estado de conservación mucho mayor.

 

Museo Dar Batha

 Ubicado en un palacio hispano-árabe de finales del siglo XIX, el Museo Dar Batha alberga una extensa colección de arte y objetos de artesanía tradicional marroquí.

Entre las piezas históricas y artísticas que se exponen en el museo se incluyen tallas de madera, azulejos, bordados fasíes, alfombras bereberes y algunos instrumentos musicales de gran antigüedad.

La parte más llamativa del museo es la sala en la que se expone la colección de cerámica marroquí, que contiene piezas desde el siglo XIV hasta la actualidad. La mayoría de los objetos están decorados con el famoso color azul de Fez, un tinte que se obtiene mediante el uso del cobalto.

El museo posee un jardín de estilo andaluz en el que se puede pasear junto a los naranjos y las encinas para alejarse durante unos momentos de las prisas y el ruido de la medina.

Museo de las Armas

 Inaugurado en 1963 en un fuerte militar del siglo XVI, el Museo de las Armas de Fez contiene una extensa colección de armas procedentes de diferentes periodos históricos que abarcan las formadas en su mayor parte por donaciones reales, las exposiciones contienen una impresionante variedad de armas capaces de representar las diferentes civilizaciones a lo largo de la historia. En las vitrinas se exponen armas de procedencia india, europea y asiática, aunque la parte más extensa y llamativa de la colección es la compuesta por las adquisiciones procedentes del mundo marroquí.

Las extensas galerías muestran una rica colección de armas que incluye espadas, lanzas, escopetas, estandartes, fusiles, e incluso puñales decorados con pedrería. Una de las piezas más llamativas del museo es un cañón de cinco metros de longitud que fue utilizado durante la Batalla de los Tres Reyes.

El Museo de las Armas se encuentra ubicado en el Borj Nord (Fuerte del Norte), una fortificación situada en la cima de una colina cercana a las murallas del norte de la ciudad. El edificio militar fue construido en el siglo XVI para controlar la medina y protegerla de las agresiones exteriores.

El Museo de las Armas de Fez es el mayor museo de África en su temática, no sólo por la cantidad de piezas que contiene, sino que también destaca por su calidad. Además de la completa colección que muestra la evolución de las técnicas de elaboración de las armas a lo largo de la historia, el museo ofrece unas excelentes vistas de la medina desde la terraza superior.

Museo de Arte y Artesanía de la Madera

 El Museo Nejjarine de Arte y Artesanía de la Madera, inaugurado en 1998, es una impresionante fonda del siglo XVIII en la que se exponen objetos tradicionales realizados en madera, que fueron tallados a mano por los maestros artesanos de Fez.

A lo largo de las tres plantas del museo se extienden objetos tradicionales de madera que incluyen herramientas, muebles, instrumentos musicales, e incluso las puertas de la Medersa Bou Inania.

Además de las piezas que componen las exposiciones, la fonda restaurada que compone el edificio del museo es una obra de arte en sí misma.

El Museo de la Madera de Fez se ubica en una fonda que fue construida a principios del siglo XVIII para proporcionar comida y cobijo a los comerciantes de productos lujosos que viajaban hasta Fez. En la planta baja se llevaban a cabo las transacciones comerciales mientras que en las plantas superiores se encontraban las habitaciones en las que descansaban los mercaderes.

Clasificado como monumento histórico en el año 1916, el edificio fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y fue objeto de un importante trabajo de restauración como parte del programa de conservación de la medina.

En la Medina Fez el-Bali se esconden otras fondas que pertenecieron a diferentes gremios y que continúan constituyendo interesantes visitas, aunque en la actualidad la mayoría de ellas se encuentran en un estado de deterioro importante.

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