Marrakech

Marruecos. Marrakech. La ciudad fagocitada por su propio éxito.

Marrakech se viene a nuestra mente cuando se piensa en Marruecos. Esto no es de extrañar, ya que Marrackeh ha sido una de las ciudades marroquíes que más ha invertido en publicitarse al público vacacional, logrando un gran éxito, tanto es así, que su propio triunfo es lo que, a mi modo de ver, está acabando con su encanto.

VAMOS A LO POSITIVO.

Marrakech es una de las ciudades más importantes de Marruecos, y junto a Rabat, Meknes y Fez, una de las cuatro ciudades imperiales.

Su ubicación entre el Sáhara, la majestuosa formación montañosa del Atlas y el Anti Atlas le hace estar en el centro de una encrucijada en la que comerciantes, mercaderes, poetas y viajeros tomaron como lugar de parada desde hace siglos.

Éste dato es importante porque se vende como un destino para cualquier época del año, y yo no lo tengo nada claro, ya que en los periodos en donde el sol empieza a apretar, el calor se hace insoportable y se alcanzan con facilidad temperaturas muy superiores a los 40ºC, lo que debe de tenerse en cuenta si no eres de los que soportan bien las altas temperaturas y/o tienes problemas respiratorios severos, ya que tanto calor extremo como el polvo del Sáhara en suspensión, pueden hacer que tu viaje se convierta en un calvario.

Su medina, repleta de historia, forma parte de los Monumentos Patrimonio de la Humanidad, la vistosidad de sus calles, estrechas y entrecruzadas, el colorido zoco o la ajetreada plaza Jemma El Fna son los puntos clave para la visita a la ciudad, pero ojo, los carteristas aprovechan las multitudes para sacar beneficios.

La historia de Marrakech comienza con su fundación en 1062 por Ibn Tasfin, que instaló en ella la sede de la dinastía de los almorávides “habitantes de las rábidas” escuelas propagadoras de la fe, desde la que los almorávides conquistaron todo Marruecos. A Ibn Tasfin se le considera el padre de Marruecos.

El califa almorávide Abd al Mu-min mandó construir dos mezquitas, una de ellas es la famosísima Mezquita Koutoubia inspirada en el arte del Al-Aldalus que recuerda a la Giralda.

La época almohade fue un periodo de gran esplendor para Marrakech. Numerosas construcciones la recuerdan, como la majestuosa entrada de la Qasba, fortaleza en la que existe también una mezquita.

Marrakech pasa por todos los avatares históricos del propio Marruecos donde portugueses, españoles y franceses pusieron sus pies, unas veces para eliminar a los corsarios, otras por represalias por permitir la piratería y, en general, por el control de sus riquezas naturales y su privilegiada situación de puerta de África.

En 1911 la capital de Marruecos pasó a ser Rabat y Marrakech pasó a un segundo plano. Hoy es una ciudad que vive principalmente del turismo, de los productos agrícolas que se exportan a Europa y de las conservas vegetales. Es centro comercial de su región y centro del trasporte del mineral extraído en el Atlas.

La oferta para pernoctar es muy amplia, pasando desde camping a casas de alquiler, pensiones y hoteles.

¿Cómo llegar a Marrakech?

Marrakech es una ciudad con hoteles y alojamientos modernos y adaptados al turismo actual. Además, gracias a su Aeropuerto internacional Marrakech Menara, y las buenas conexiones por carretera, la ciudad tiene una excelente comunicación con el resto de países y con su propio país.

Tienes más información sobre el transporte en Marruecos en mi blog: “Medios de Transporte en Marruecos

¿Qué hacer en Marrakech?

Visitas turísticas.

Plaza de Jamaa el Fna

 La Plaza de Jamaa el Fna es la plaza central de Marrakech y el lugar más importante de la medina. En ella se desarrolla la vida pública de Marrakech tanto de día como de noche.

Lo mejor de la Plaza de Jamaa el Fna es la transformación que va sufriendo en el transcurso del día.

Marrakech. Plaza de Jamaa el Fna.

Marrakech. Plaza de Jamaa el Fna.

Marrakech. Plaza de Jamaa el Fna.

Marrakech. Plaza de Jamaa el Fna.

Por el día encontraréis muchas cosas que os llamarán la atención: desde domadores de monos que se te subirán encima hasta encantadores de serpientes, pasando por dentistas exponiendo sus últimas piezas extraídas.

Además de los extraños personajes, en Jamaa el Fna también encontraréis multitud de puestos de zumo de naranja, especias, menta y caracoles.

Por la noche, según atardece, la plaza cambia totalmente. Al caer la noche desaparecen los tenderetes de la mañana y se llena de puestos de comida donde poder cenar, músicos improvisados y espectáculos de diferente índole.

Si os atrevéis a cenar en los puestos de la plaza, hay que decir que la comida no está nada mal y los precios son bastante económicos.

Cualquier hora es buena para pasear por Jamaa el Fna y disfrutaréis recorriéndola a diferentes horas.

La plaza está rodeada de tiendas de suvenires, bares y restaurantes. Os recomendamos que entréis a alguno de los bares que cuentan con terraza. Tomarse una consumición y ver la vida de la plaza desde las alturas es algo casi obligatorio.

 

Zoco de Marrakech

 El Zoco de Marrakech es un laberinto de callejuelas llenas de puestos y tenderetes donde los marroquíes hacen sus compras y donde los tenderos intentan hacer su “agosto” con los turistas.

 

Marrakech. Zoco.

El zoco se extiende desde el norte de la Plaza de Jamaa el Fna y ocupa decenas de laberínticas calles. En él podréis comprar todo tipo de ropa, especias, comida, artesanía y productos típicos.

En el zoco encontraréis artesanos agrupados por gremios; tintoreros, cesteros y ferreteros son algunos de los oficios que se dan cita en el zoco de Marrakech.

Si en Marrakech se regatea hasta en las tiendas, podéis entender que, en el zoco, la cuna del regateo, no deberéis pagar más de un tercio de lo que inicialmente os pidan.

La mejor hora para visitar el Zoco de Marrakech es por la mañana, ya que a medida que cae la tarde se van cerrando los puestos de forma paulatina.

Visitar Marrakech y no perderse por los zocos sería como visitar Estambul y no adentrarse en el Gran Bazar.

 

Mezquita Koutoubia

 La Mezquita Koutoubia es la mezquita más importante de Marrakech y fue una de las mayores del mundo islámico cuando finalizó su construcción en 1158.

La Koutoubia se inició en 1141 por el califa almohade Abd al Mu-min y destaca por su alto minarete (que recuerda a la Giralda) y por su color, piedra de arenisca rosada, típico de la ciudad.

Su nombre, que significa “mezquita de los libreros”, se debe a los numerosos puestos de libros que la rodeaban en sus primeros tiempos.

Marrakech. Mezquita Koutoubia.

Marrakech. Mezquita Koutoubia.

La altura del minarete de la Mezquita Koutoubia es de 69 metros, lo que convierte a la Koutoubia en el techo de Marrakech. Sus otras dimensiones son 60 metros de ancha por 90 metros de larga.

Al igual que en el resto de las mezquitas de la ciudad, la entrada está prohibida a los no musulmanes y deberéis conformaros con verla desde fuera. A cualquier hora del día encontraréis mucha gente cerca de la Mezquita, ya sea en la calle o en sus jardines.

 

Palacio Bahia

 El Palacio Bahia es una de las obras arquitectónicas más importantes de Marrakech. Fue construido a finales del siglo XIX con el objetivo de ser el palacio más impresionante de todos los tiempos.

La construcción del palacio llevó más de una década y fue llevada a cabo por el gran visir del sultán Abdelaziz, Si Moussa. A finales del siglo XIX quedó en manos de Abu Bou Ahmed, un esclavo negro que llegó a ser visir. Éste ayudó a llevar al palacio a su máxima expresión.

En las 8 hectáreas de extensión que tiene el palacio se ubican 150 habitaciones que dan a diversos patios y jardines. La parte más interesante del Palacio Bahía es el harén de las 4 esposas y las 24 concubinas de Abu Bou Ahmed.

Como curiosidad, el nombre del palacio significa “el bello” o “la bella”. Hay diversas teorías de si el nombre viene dado por el palacio en sí, o por la mujer preferida del visir, en cuyo caso sería “El Palacio de la Bella”.

Si hay algo que achacar a este palacio es que todas sus habitaciones se encuentran vacías. Cuando murió el visir mucha gente, incluidas sus esposas y el propio sultán, decidieron desvalijar por completo cada una de las estancias. Por suerte, la impresionante decoración del techo aún permanece.

Aunque mucha gente opina que no es demasiado espectacular, lo cierto es que, de los edificios que se pueden visitar en Marrakech, el Palacio Bahia es uno de los mejores.

 

Medersa Ben Youssef

 La Medersa Ben Youssef, también llamada Madraza de Ben Youssef, es la medersa más importante de Marrakech.  Una medersa es un colegio o escuela musulmana de estudios superiores. Están especializadas en estudios religiosos.

La de Medersa Ben Youssef se construyó para dar servicio a los estudiantes de la mezquita cercana con el mismo nombre.

La Madraza de Ben Youssef, además de ser la más importante, es también la medersa más grande de Marruecos. Encargada por el sultán Abdallah al-Ghalib, su construcción finalizó en 1565. Tiene 130 celdas que permitieron alojar hasta 900 estudiantes.

Lo más destacable de la visita es el patio interior, así como ver el austero aspecto que tenían las celdas.

 

Tumbas Saadíes

 Las Tumbas Saadíes son uno de los lugares más visitados de Marrakech. Fueron abiertas al público en 1917, año en que fueron descubiertas. Estas tumbas datan de finales del siglo XVI y están localizadas en un jardín cerrado al que se accede a través de un pequeño pasillo.

En el mismo jardín se pueden ver más de 100 tumbas decoradas con mosaicos. En ellas están enterrados los cuerpos de los sirvientes y guerreros de la dinastía Saadí.

El mausoleo principal, es el edificio más importante de las Tumbas Saadíes. En él está enterrado el sultán Ahmad al-Mansur (el creador) y su familia. El mausoleo consta de 3 habitaciones, siendo la más conocida la de las doce columnas, en la que están enterrados sus hijos.

 

Palacio Badi

 El Palacio Badi (Palais El Badii) fue construido a finales del siglo XVI por el sultán Ahmed al-Mansour para conmemorar la derrota de los portugueses en Wed al Makhazín (la Batalla de los Tres Reyes).

Dado que actualmente se encuentra totalmente en ruinas, tenemos que fiarnos del enorme tamaño de su patio y de los cronistas de la época para hacernos una idea de lo que llegó a ser. Se dice que “El Incomparable” (El Badii) fue un palacio con más de 300 habitaciones decoradas con los mejores materiales de la época: oro, turquesas y cristal.

Marrakech. Palacio Badi.

La debacle del palacio llegó a finales del siglo XVII, cuando el sultán Moulay Ismail decidió trasladar la capital de Marrakech a Meknes saqueando por completo el Palacio Badi.

Para que el palacio tenga más interés para la mayoría de los mortales, en su interior se exhibe el minbar (púlpito) de la Koutoubia. Está tallado en madera de cedro y tiene incrustaciones de marquetería y pequeñas escrituras realizadas en oro y plata por artesanos de Córdoba en el siglo XII.

 

Jardines de Menara

 Los Jardines de Menara son los jardines más conocidos de Marrakech. Fueron creados en 1870 sobre un antiguo estanque almohade.

En estos jardines podréis ver un gran estanque presidido por un edificio muy llamativo y miles de olivos que se riegan gracias a él.

El edificio central que preside el lago fue encargado por el sultán Sidi Mohammed y se dice que antiguamente fue el lugar de los encuentros amorosos de los sultanes de la ciudad.

Hoy día, más que jardines se puede decir que es un huerto donde, con este tipo de árboles, no podrás conseguir ni alejarte del sol. Si hace calor la visita se torna un poco incómoda.

 

Jardines Majorelle

 Los Jardines de Majorelle fueron creados en 1924 por Jacques Majorelle, pintor francés que se asentó en Marrakech en 1919. En un principio los jardines sirvieron al pintor como fuente de inspiración, pero en 1947 se abrieron al público en general.

Desde 1980, los Jardines de Majorelle son propiedad de Yves Saint Laurent. En los jardines se puede visitar un pequeño Museo.

Los Jardines Majorelle son unos jardines bastante grandes con multitud de plantas distintas. Las plantas están divididas en cactus, palmeras, bambú, plantas de jardín y plantas acuáticas.

 

Palmeral de Marrakech

 El Palmeral de Marrakech tiene más de 100.000 palmeras y fue plantado durante la dinastía almorávide en un terreno de más de 13.000 hectáreas.

Actualmente el palmeral está considerado una zona de lujo y es el centro de un gran plan urbanístico que incluye residencias, hoteles y campos de golf. Por ahora, el palmeral sigue conservando un aire místico y la invasión no resulta muy perceptible.

El palmeral sigue siendo una fuente de riqueza para la ciudad. Además de los dátiles y la madera que se obtiene de las propias palmeras, éstas crean un buen ecosistema para los árboles frutales y las plantaciones que allí conviven.

La forma más agradable de visitar el palmeral es en calesa. Contratando uno de estos coches de caballos durante 2 horas podréis realizar el trayecto que separa la Plaza de Jamaa el Fna del Hotel Palmeraie Golf Palace, uno de los puntos más lejanos y un buen símbolo de la realidad actual de la zona.

Además de tomar un té en uno de los hoteles de lujo que hay en el palmeral, lo más habitual y lo preferido por los más pequeños es dar un paseo en camello. Encontraréis camelleros a lo largo de toda la ruta.

 

Gueliz, la ciudad nueva de Marrakech

 La parte nueva de la ciudad de Marrakech queda representada en las grandes avenidas Mohamed V y Mohamed VI. Gueliz es la zona elegida para vivir por la mayoría de los extranjeros residentes en Marrakech.

A lo largo de la avenida Mohamed V encontraréis las tiendas de ropa más lujosas de la ciudad.

Marrakech.

Si estáis cansados de la cocina marroquí, en Gueliz encontraréis restaurantes más occidentales (e incluso un McDonald´s).

Aunque parezca una zona más lujosa, los precios siguen siendo baratos y cenar en una pizzería cerca de los grandes hoteles de la avenida Mohamed VI no supondrá más de 120-140 dirhams para dos personas.

 

Plage Rouge

 La Plage Rouge, en francés la playa roja, es una enorme piscina rodeada de camas donde tomar una copa o relajarse tomando el sol mientras escuchas la música del deejay en directo.

No hay ni que decir que este lugar no es visitado por los habitantes locales, sino que es un sitio totalmente turístico y dónde van los franceses que viven en Marrakech.

Los precios, como no podría ser de otra forma, dejan de ser los habituales de Marrakech para ser similares a los que encontraríamos en Europa.

Para llegar a la Plage Rouge la empresa ofrece transporte gratuito desde el nuevo Palacio de Congresos situado en la avenida Mohamed IV.  Si os gusta la fiesta, la Plage Rouge es un lugar increíble en el que te sentirás como si estuvieras en Ibiza sin salir de Marrakech.

 

Museo de Marrakech

 El Museo de Marrakech está ubicado en el antiguo palacio donde residió Mehdi Mnebhi, antiguo ministro de defensa del sultán Moulay Abdelaziz. El palacio data de finales del siglo XIX.

El edificio alberga al Museo desde 1997, cuando la fundación Omar Benjelloun lo compró para rehabilitarlo, al igual que hizo con la Medersa Ben Youssef y la Quobba Almorávide. Anteriormente, el palacio había sido utilizado como vivienda y, a mediados de los 60, como colegio femenino.

La parte principal del Museo es su patio (atención a la gran lámpara) y las salas dispuestas a su alrededor. En estas salas se expone la colección del Museo, compuesta principalmente de cerámica, armas, alfombras y otros objetos tradicionales de Marruecos.

En el interior del edificio también se puede visitar el hammam tradicional y una sala de exposiciones temporales.

Si bien las colecciones pueden dejar indiferente, el edificio siempre sorprende. El Museo de Marrakech es una de las visitas más interesantes de la ciudad.

 

Museo Dar Si Said

 El Museo Dar Si Said es el Museo más antiguo de la ciudad y el que mayor número de obras exhibe. Éste Museo se llama oficialmente Museo de las Artes Marroquíes.

Como los otros grandes edificios de Marrakech, Dar Si Said comenzó siendo la residencia de un mandatario, en este caso y, como su nombre indica, Si Said, hermano del gran visir Bou Ahmed.

La casa de Si Said (Dar Si Said) es muy extensa, tiene varios patios y dos plantas. La decoración más llamativa se encuentra al llegar al patio y al subir a la segunda planta.

Si comparamos Dar Si Said con el Museo de Marrakech, el que nos ocupa es más grande, está distribuido en dos plantas y tiene muchos más objetos expuestos. Entre las piezas de la colección hay mobiliario, objetos cotidianos, armas o instrumentos musicales.

Y AHORA VAMOS A LO NEGATIVO.

En Marrakech la explotación del turista está ya instaurada en la genética de sus ciudadanos, el abuso es constante, los precios desorbitados en relación con cualquier otra ciudad de Marruecos y el trato suele ser agobiante. Mentalízate “eres un monedero con patas”. Porque allí, todo el mundo te pedirá dinero, por sacarte una foto con la serpiente, con la bailarina, con el “aguador” y un largo etcétera.

Un ejemplo: paseando un día por su Zoco veo una camisa que me llama la atención y pregunto su precio; le indico al vendedor que conozco bastante bien Marruecos y que lo que quiero comprar tiene un coste 10 veces menor en cualquier otra parte, su contestación no fue el pesado regateo como pensaba, sino: “Es que esto es Marrackeh”. Es decir, estás en Marrackeh y aquí las cosas cuestan lo que nosotros queremos que cueste, y tú tienes que pagarlo y ya está.

Otro ejemplo verídico proporcionado desde una agencia de viajes: turista que adquiere una supuesta “magnífica” alfombra realizada a mano con un coste superior a los 3.000€. Se la envían a su casa, se habían equivocado de color, así que la turista decide que con el alto coste de la devolución mejor la vende en su país, va a una tienda especializada en alfombras y le dice que puede darle por ella 100€, porque ni es magnífica, ni realizada a mano, ni seda ni nada que se le parezca. En muchos lugares se están comprando alfombras manufacturadas en fábricas en Turquía y otros países que luego te intentan revender como una obra de arte artesanal del país…hay que tener cuidado.

Más ejemplos: uno de los peores son los taxistas, quienes intentan abusar todo lo posible. Una carrera que en por ejemplo Rabat, en donde hay taxímetro te costará no más de 8 dirhams, en Marrakech querrán cobrarte no menos de 50 dirhams…sólo porque es Marrakech.

¿Significa eso que hay que evitar Marrackeh? No, claro que no, sólo hay que escoger bien las fechas, así como preparar con anterioridad qué quieres ver e intentar siempre dormir lo más cercano del centro para evitar en lo posible los taxis.

Mis consejos serían:

  • Para mí, las mejores épocas son desde octubre hasta mayo (teniendo en cuenta que ya puede hacer bastante calor). En invierno hace frío, no lo olvides.
  • A ser posible evita las fechas de las principales vacaciones españolas como Semana Santa o Navidades, ya que son fechas de gran afluencia. Todo estará más agobiante y  más caro.
  • Aconsejo al menos un hotel de 4 estrellas o de al menos 3 estrellas. He visto pensiones en el  zoco pedir un precio mayor que un hotel de 4 estrellas. El régimen que te aconsejo es el de alojamiento con desayuno, ya que como casi nadie suele ir al hotel ni a almorzar ni a cenar, la alimentación que vas a encontrar no va a ser gran cosa. Mejor buscarse la comida fuera.
  • ¿Te gusta comer bien? Entonces aléjate de la parte turística, ahí hay “engrudo” para turistas y comida rápida. Mejor los restaurantes de la zona moderna.
  • Una de las cosas típicas que hay que hacer es cenar en los puestos de comidas de la plaza de Jemma El Fna. Te lo aseguro, los precios están pactados, todos cobran lo mismo (confirmado por uno de los dueño de un puesto que era de Canarias), así que te recomiendo que te sientes en el que veas que la comida tiene mejor aspecto y tenga asientos en una zona exterior y cómoda, sin más bancos pegados al tuyo, ya que como te internes mucho recibirás constantes empujones y codazos. La comida no será gran cosa (mejor los locales adyacentes de comida rápida, pero claro, no tienen el mismo encanto… según algunos), y si no escoges bien el lugar, puede que acabes con ganas de romperle la ensaladera a tu vecino de detrás que no para de darte golpes mientras cenas.
  •  Si entras al país por el aeropuerto, puedes previamente contratar con el hotel un “transfer”, vamos un transporte que te llevará directamente y te evitará el tener que ser “sableado” por un taxista.
  • Si vas a acceder en coche…mucha paciencia, sobre todo como vayas en hora punta. El tráfico es completamente caótico y los atascos pondrán a prueba tu paciencia. Los navegadores no siempre son finos por culpa de la cartografía que existe de Marruecos, así que si te ves desesperado, para un Taxi, acuerda un precio y que él te lleve, por cierto, asegúrate que es el hotel correcto, algunos tienen nombres muy similares.
  • Ten muy claro todo lo que quieres visitar y prepárate una ruta y algún plano, hay mucha información en Internet para hacerlo, te evitará muchos “sableos” y el que la gente te maree.
  • Visita lo que quieres y márchate de Marrakech, por ejemplo a Essaouira, ciudad costera cercana llena de encanto y mucho más tranquila, o al desierto, o a donde sea, vuelve si acaso para tomar nuevamente el avión para regresar a casa.
  • Si vas a visitar más lugares de Marruecos, procura comprar lo menos posible en Marrakech, ahorrarás mucho dinero.
  • Si quieres un guía, contrata uno Oficial, para ello solicítalo en tu hotel. Llevar guía da tranquilidad y os quitará a mucho pesado de encima.
  • Si vas a subir a un Taxi SIEMPRE concierta el precio antes de subir, y recuerda, lo que te está pidiendo y lo que vas a terminar pagando, es un robo, intenta que sea lo menor posible.

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