Imagen destacada 14 octubre 2018

2018. Domingo 14 de octubre. Rabat a Ceuta

<< Jornada del 13 de octubre.

Toca regresar a Ceuta. Suena el despertador más temprano de lo que pensaba ayer, en fin, todo sea por no tener un huracán encima de la moto demasiado tiempo, aunque lo que más me preocupa es la previsión de vientos muy fuertes, eso sí que te amarga un viaje.

Mapa del 14 de octubre de 2018
Mapa del 14 de octubre de 2018

Bajo a desayunar y nadie atiente, están las chicas de charla la mar de animadas escondidas en un rincón, al ser el desayuno tipo bufete no importa demasiado.

En principio no parece que vaya a estar mal, pero no hay una mísera tostadora y el pan y las argaifas están tela de frías, parecen sacadas de la nevera, igual piensan que para eso está el microondas…tiene narices, sois unos cutres.

Bajo a pagar y preparo la moto para salir. El día no está en principio tan mal, de momento algo nublado, pero no se aprecian nubes de lluvia ni viento fuerte.

La idea está nítida, con previsión de tener un huracán encima no toca andarse con visitas ni desviaciones, toca el camino más rápido, así pues a por la autopista y si empieza a arreciar el viento tomaré la desviación hacia Tetuán por la nacional para estar al abrigo de las montañas, aunque sea un recorrido más largo.

En previsión de lluvias me equipo con los guantes de invierno que la soportan mejor. Aunque el GPS se supone que resiste lluvia, aprovecho la parada en la gasolinera ya encauzado el camino de salida de Rabat para guardarlo, no es ni la primera vez que vengo a Rabat.

Ayer olvidé limpiar la visera y las toallitas de limpiar gafas las tengo guardadas en la “bolsa de tener a mano” que he guardado en el macuto para resguardarla de la lluvia, así que pido al de la gasolinera algo para limpiarla, se lleva el casco, me lo devuelve, y, la verdad, no estoy seguro de que ahora esté mejor que antes, casi que al revés…en fin, con la lluvia se limpiará solo y tampoco es para tanto, sólo una pequeña zona que no molesta algo emborronada por suciedad.

Ya en la Autopista el camino es bueno, aunque hace más de viento que ayer y el ruido en el casco es un coñazo, todo va bien hasta llegar a la altura de Larache, a partir de ahí, neblina con lluvia intermitente. Toca bajar velocidad, pero no es preocupante, lo que sí, empiezo a tener mucho frío.

El traje tiene todas las ranuras cerradas pero la humedad me anda calando, tiene narices que a ocho grados por el Alto Atlas estuviera a gusto con una térmica y el traje sin capas y por aquí me veo obligado a parar o a terminar con una pulmonía.

En la siguiente área de descanso paro y toca desmontar todo el macuto para coger las capas del traje. Aparca un Ferrari, qué pasada de bicho…fotos, aunque pillo a los del coche volviendo…muy bonito…”gracias” Me contesta el chaval… ea, a disfrutarlo.

Ferrari
Ferrari

Los servicios están fuera y ahora hay lluvia fina constante, no demasiada pero sí muy molesta. Observo que la cafetería es grande, hay poca gente aún y todos están en la zona próxima a la barra, así que cojo una mesa lejana, pido un café con leche para quitarme al camarero de encima, saco las capas del pantalón, me oculto un poco y, hala, fuera pantalón, me pongo las capas, ya no estoy en calzoncillos, y vuelvo a colocarme el pantalón…nadie se ha coscado.

Sólo puedo abrochar la cremallera de la capa, pero no importa la parte de las piernas ya la remeto un poco con las botas. Ahora las capas de la chaqueta, pero antes a tomarse el café y a pagar.

Aprovecho para coger los tapones de los oídos… lo que quede de viaje será mucho más cómodo con ellos. Vuelta a ponerlo todo bajo un chispeo incesante, me cuesta algo más subirme a la moto, tengo complejo de “muñeco de Michelín”, si me caigo iré rodando, ojú cuanta ropa, carajo.

Vuelta a la lluvia y a la niebla, que por suerte, a pocos kilómetros de Tánger se disipa y se queda un día de poniente estupendo…joder, qué bien, si tengo calor ya me abro la chaqueta, no paro más, no sea que esto no dure.

Por suerte el día se queda bien, salgo de la autopista en Tánger-Med, qué largo se hace el puerto a 60 km/h y con sus rotondas, ofú.

En el tramo de la antigua “carretera de los contrabandistas” me cruzo con 3 coches averiados, dos de ellos subidos sobre la mediana en el carril contrario pero mirando hacia mi sentido, es decir, en sentido contrario, ¿qué narices habrán hecho para estamparse de esa manera? La gente conduce como el culo por el norte.

Llegada a la Frontera, aquí sí que me abro la chaqueta, qué calor, voy a quitar el papel verde de la moto. Paro…”matrícula mal, papel error”…¿cóooomooorrr?”…”darme carta gris”…y se mete en la garita, la moto está gafada, pur dióóóóóoó…por lo visto, como tiene un tornillo en la matrícula en medio de una letra, el pichita vio una letra “C” en vez de la “G”…sus muelas picás…”todo bien”…menos mal, lo que se tarda en 5 minutos cerca de un cuarto de hora, en fin…. lo importante es que ya estoy en Ceuta y a cinco minutos de casa.

Piiiiiii, piiiiiiiiii, piiiiiii….ya en casita, me abre la puerta mi mujer….oleeeeeeeeeeeee…a descansar…y pensar en la siguiente rutita…jijijijiji.

De ésta jornada no me pareció interesante realizar una grabación del trayecto.

<< Jornada del 13 de octubre.

Deja un comentario