Imagen destacada del 11 de octubre de 2018.

2018. Jueves 11 de octubre. Merzouga a Aït Ben Addou

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Toca decidir entre Agoudal, Ouarzazate o Aït Ben Addou. La primera opción es la que tenía pensada, ya que me habilita la posibilidad de hacer la rural que baja hacia Boumalne Dades, que hace mucho que quiero hacerla. El problema es que me dejaría un penúltimo o último  día de subida de varias horas…me habría venido genial un día más.

Mapa del 11 de octubre de 2018
Mapa del 11 de octubre de 2018

Al pagar la cuenta del hotel me he llevado un buen cabreo. En el presupuesto que solicité para dos días me dieron 800dh la media pensión, que estaba bien, pero ellos argumentan que ponía DH, que según ellos quiere decir por día, no sé en qué idioma…En español no estaba, desde luego.

Me siento estafado al ser el doble de lo que había programado, y máxime conociendo otros hoteles tan dignos o más que éste en donde sí que serían lo que pensaba pagar, pero ya lo miraré con tranquilidad en Casa, no quiero que me jodan el viaje. Eso sí, éste hotel no lo vuelvo a pisar.

Hoy toca una ruta chula, tiraré hacia Tinejdad, y las Gargantas del Todra y luego decidiré dónde acabo, improvisando, mola.

Continúo sin mi mapa de Garmin y el Google Maps no navega, muestra indicaciones, parece ser que debido a la “conectividad irregular”, así que el “invento” de ponerme cascos y escuchar las indicaciones no va a poder ser, en fin, primero hacia Erfoud y luego buscar el cruce, no hay tantos y es dirección a Rissani. Ya he cogido antes ese tramo cuando era pista, aunque hace mucho de eso.

Primeramente tengo que llenar combustible…joder, se nota la diferencia de precios con el norte.

Efectivamente, el cruce ha sido sencillo, pondré el mapa del GPS para ir viendo los cruces…uuummm…Carlos, en los mapas libres no aparece la carretera y era pista desde hace años…vaya tela.

Mi señalador anda “creando” la carretera en el GPS. Por el dispositivo se muestran waypoints que tenía guardado de otros viajes…era más divertido cuando era pista…el progreso.

La ruta es entretenida, travesías pintorescas y rectas largas donde exprimir un poco la moto…el filtro de aire tiene que estar que da miedo con la tormenta de arena de ayer. La verdad es que es el día que más estoy disfrutando, poco aire, buen tiempo y carreteras de las que gustan de ver.

Por uno de los pueblos me cruzo con una «Ambulancia Privada», de esas que hace muchísimos años ya no se ven, por suerte por España…menos mal que me consta que las aseguradoras trabajan con ambulancias decentes.

Ambulancia Privada desfasada.
Ambulancia Privada desfasada.

Tinerhir y las Gargantas del Todra tan espectaculares como siempre, me encanta pasar por aquí.

Tinerhir.
Tinerhir.
Tinerhir.
Tinerhir.
Tinerhir.
Tinerhir.

A ver si me como un cus-cus en el restaurante de las Gargantas, igual ya han conseguido que los garbanzos no se queden como piedras…jijiji…vaya sigue cerrado, me parece que desde el desprendimiento que se llevó la mitad del restaurante ya no le dejan abrir…o no les queda ha quedado dinero para arreglarlo.

Gargantas del Todra.
Gargantas del Todra.
Gargantas del Todra.
Gargantas del Todra.

Ya viene el pesado de turno, pues a aprovechar: «Jae, cuántos kilómetros para Agoudal”…como unos noventa”…uuummm…no me suenan tantos, mejor salgo de aquí para comer y volver a tener señal de datos.

Encontrado un sitio coqueto con miniparking, mesa con sombrilla y la moto pegada a ella… a comer tranquilo, además con WiFi. Cus-cús de pollo con verduras y de postre melón y dátiles, genial.

Restaurante cercano a las Gargantas del Todra.
Restaurante cercano a las Gargantas del Todra.
Restaurante cercano a las Gargantas del Todra. Cuscús.
Restaurante cercano a las Gargantas del Todra. Cuscús.

Efectivamente son menos kilómetros, Google dice 75 kilómetros hasta Agoudal, como una hora y media larga o dos por estas carreteras, pero si no quiero una jornada maratoniana toca elegir entre la bajada al Dades o la subida por Telouet. Con el dolor de mi corazón pero al carajo, renuncio a la bajada desde Agoudal y apuesto por Telouet que me encantó en su día cuando aún era pista y hace siglos que no paso.

La carretera entre Boumalne Dadès hasta el “Valle de las Rosas” está llena de encanto, es una constante entre travesías perfiladas entre Kasbahs…es preciosa… y lenta.

Llego hasta una rotonda donde hay una escultura con rosas, las naturales, las de verdad, toca momento foto…¡joder, qué dolor en el brazo!…mierda, se me ha colado una avispa por el hueco entre el guante y la chaqueta de la moto…será posible…menos mal que me la quito antes que me inocue más veneno…si lo llego a saber no paro a hacer la foto.

Rotonda en el Valle de las Rosas.
Rotonda en el Valle de las Rosas.

Me remango un poco para que el aire me refresque la zona de la picadura…no tengo nada frío ni crema ni barrita de amoniaco para esto en el botiquín, y se me está inflamando la muñeza y la zona del antebrazo…ni que fuera «mutante», qué mal.

Zona de parada en el Valle de las Rosas.
Zona de parada en el Valle de las Rosas.

Ouarzazate se perfila como un lugar para parar a dormir, en los buscadores salen muchas ofertas, pero es una ciudad que se me antoja sosa y de paso, así que por treinta minutos más prefiero parar directamente en Aït Ben Addou; al menos tendré un bonito fondo por dónde pasear…venga culo, tú puedes…puta avispa.

Paso por la zona de los estudios cinematográficos, foto en la entrada uno, al pasar he visto varios negocios con quads…a ver si la próxima vez es la buena.

Estudio cinematográfico en Ouarzazate.
Estudio cinematográfico en Ouarzazate.

Aït Ben Addou, el buscador me ha chivado precios, pero empezaré por el hotel que tiene en parking grande con guarda…caray, 400dh media pensión y 450dh si quiero habitación con vistas…me las enseña, aprovecho para una foto, pero hay varias edificaciones delante… no vale la pena pagar el extra, que más que por los 50 dirháms son por las dos plantas de escaleras tirando del macuto, que casi hace falta mapa para moverse por el hotel,menos mal que una limpiadora que me ve perdido me lleva a las habitaciones…¿qué se fumó el arquitecto?…muchas gracias, pero me quedo con una normal, en la primera planta.

El hotel se nota anticuado y que necesita una puesta al día, pero a mí me vale, y aunque el agua caliente no sale demasiado caliente… templadita es suficiente con el calorcito que hace.

Bajada a visitar los exteriores de la gran Kasbah, no me apetece dar vueltas por ella, la tengo muy vista, prefiero pasear por el río, que apenas lleva agua, parece un riachuelito de nada, cuando llueve o con el deshielo se pone que da miedo, en alguna riada se ha llevado a más de uno y más de una casa.

Paseo por los alrededores de la Kasbah de Aït Ben Addou.
Paseo por los alrededores de la Kasbah de Aït Ben Addou.
Paseo por los alrededores de la Kasbah de Aït Ben Addou.
Paseo por los alrededores de la Kasbah de Aït Ben Addou.

Me voy al restaurante del hotel que está fuera del complejo y tiene mejores vistas hacia la Kasbah. No es aún hora de cenar pero no he comido nada desde el mediodía, me pido un té y busco un enchufe para el móvil, que está bajo mínimos.

Tienen WiFi…y va de lujo, me voy a por el portátil y…bingo, va Dropbox, a descargarme nuevamente mi desfasado pero funcional mapa Garmin del 2013.

También da para una vídeollamada con la familia sin problemas.
Por cierto, la cena es sopa de verduras, Tajín de ternera y naranja con canela…muy rica. Ha sido una buena decisión.

Anotar:

  • Una barra de amoniaco para las picaduras de insectos no ocupa nada y puede ser útil añadirla al botiquín.

Os dejo un resumen en vídeo de esta jornada hasta las Gargantas del Todra. Luego ya tenía poca batería, y como no me gusta mucho la posición de la cámara en la moto donde puedo darle alimentación, pues hasta ahí lo grabado.

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