Imagen destacada 8 octubre 2018

2018. Lunes 8 de octubre. Ceuta a Meknès

Hoy salgo de viaje en moto a Marruecos, dirección al sur. Es un viaje abierto en donde sólo tengo reserva en la zona de Merzouga, el resto del trayecto es un “boceto de ideas” que iré definiendo día a día.

Iba a intentar salir al medio día del trabajo, pero no va a poder ser, lo más pronto que podré salir será a las 14:00h. En principio íbamos a ser tres quienes emprendiéramos el viaje, pero al final, por diversos motivos, debo realizarlo en solitario.

A las dos me pilla la salida de los colegios, así que entre eso, el terminar el equipaje y vestirme, salgo a las 14:45h de casa, al menos me ha dado tiempo a despedirme de nuevo de mi mujer y de los niños.

Al Gobierno se le ha ocurrido la idea de crear una “zona de embolsamiento” en Ceuta para aliviar la presión que soporta esa carretera y los constantes bloqueos, aunque por suerte, para pasar la Frontera en moto no tenemos que esperar en dicha zona, hace calor, el traje me está “friendo” y no era la forma en que había pensado iniciar éste viaje en moto a Marruecos. Cuando pueda, necesito comprar un traje de verano, porque a pesar de las fechas en las que estamos y de haber guardado en el bolso todas las capas internas del traje, estoy pasando mucho calor.

Llego a la zona de registro de vehículos y otra vez el puñetero agente escribiendo por detrás del papel, ya empezamos, pregunto que qué pasa y señala un B1 en donde la carta verde de mi BMW F650GS Twin, que ya está en Ceuta domiciliada y con todos los papeles en regla.

Otra vez a hablar con el Jefe de turno y le tengo que enseñar el sello anterior de la moto para que vea que ya he pasado antes, duda y da el visto bueno, pero claro, otra vez a la ventanilla de registro y nuevo paso por el que te firma. Harto de sudar con el traje logro pasar a Marruecos sobre las 15:30h.

Dudo entre ir por la Autopista hacia Meknès o seguir el plan inicial por Chaouen y Ouezzanne. Decido continuar el plan original. La idea es llegar hasta Azrou, pero no tengo demasiadas horas de luz.

Hacia Chaouen obras y mucho tráfico. A pesar de ir en moto, tardo una hora y media en pasar por debajo de la ciudad.

Obras en la carretera hacia Chaouen.

Obras en la carretera hacia Chaouen.

La Presa de Moulay Bouchta está prácticamente hasta los topes. Menos mal que lleva un par de días sin llover y parece que voy a tener buen tiempo, al menos durante la jornada de hoy.

Presa Moulay Bouchta

Presa de Moulay Bouchta.

Afortunadamente, cogiendo la rotonda hacia Ouezzanne mejora el tráfico y las vistas, esa carretera es genial.

Me cruzo con un grupo de coches antiguos Citroën y hasta con un grupo de motos con sidecar, lo curioso es que no llevaban “paquete”, sino que lo usaban para llevar carga, ¿quién necesita maletas teniendo un sidecar?

Coches antiguos

Coches antiguos Citroën.

Por más que paso por el antiguo puesto fronterizo español en el Loukkos, siempre me flipa ver cómo aún se mantiene intacto y aprovechan sus enormes “orejeras” para usarlo de parking. No sé por qué razón no lo utilizan completamente, igual la titularidad de esa edificación sigue siendo española.

Pont du Loukkus

Punto de la antigua frontera española durante el protectorado.

Al llegar a Ouezzanne veo que las señales dicen una cosa y el GPS otra, el móvil con la tarjeta dual de Marruecos no va, a pesar de las dos recargas adquiridas en Ceuta ni con una tercera que adquiero por el camino en una travesía, por lo que a la mierda la opción del Google Maps. Apuesto por las señales, total, se supone que saben lo que indican, comprobando que lo que ahora es carretera para mi mapa desfasado del 2013 del Garmin es pista…el progreso.

El problema de haber salido tan tarde se evidencia cuando estoy llegando a Volúbilis, en donde ya todo es oscuridad y los coches que se cruzan conmigo tienen la mayoría las luces largas y, cuando no, los focos mirando cada uno para donde quiere, me deslumbran constantemente, lo que me hace tener que ir lento y perder bastante tiempo en ese tramo. Además, el invento de ponerme el pantalón de ciclista es un fiasco, me duele el culo como siempre y me genera más calor, lo que añadido a los 26 grados a esta hora de la noche tampoco ayuda mucho que digamos.

El cansancio de todo el día, el dolor del trasero, las seis horas de viaje que llevo ya por esta carretera tan virada y la “ceguera” constante por los coches con los que me cruzo, me hacen decidirme por poner el final de la jornada en Meknès y desistir de llegar a Azrou de noche. En otra época aún dispondría de la hora que me ha faltado de luz, y, seguramente, por la autopista habría llegado algo antes… pero ha valido la pena, es un tramo precioso.

Pongo en el GPS el Hotel Ibis (que está en la cartografía del Garmin, menos mal), ya que lo conozco y se encuentra bien situado, no tengo reserva, pero siendo lunes, espero que haya al menos una habitación libre. Voy a lo seguro, aunque no es barato es un buen hotel. Efectivamente, quedan habitaciones.

Mientras estoy preguntando en la Recepción, escucho a mi lado un español de mediana edad que dice a alguien por teléfono que ahora la llama, y va y me da un toque en el hombro, no lo conozco de nada, pero está deseando hablar con alguien con un español.

Me cuenta que viaja solo y que ya lleva una semana por Marruecos. Va con una moto como la mía, pero más equipada, cúpula alta, maletas, top-case, rejilla portabultos sobre el top-case y varios focos extras en plan Adventure, pero son horrorosos, deben ser de Alli Expres, esa iluminación se carga la moto.

Le doy un poco de charla pero corto cuando puedo, no es nada personal, es que estoy enormemente cansado y medio deshidratado a pesar de llevar bebida isotónica, no esperaba pasar tanta calor, además, me siento frustrado por no haber podido llegar hasta Azrou que era la idea primera… mañana va a ser un día muy largo.

Ducha, cena en un McDonals, eso o Pizza Hut o KFS, no quiero complicarme la vida. Me pido una hamburguesa con mi escaso francés y ayudándome apuntando con el dedo. Hay que reconocer que aquí la hamburguesa sabe a carne, no es tan mala como la que nos dan en España.

Internet va genial en el hotel, así que puedo realizar una vídeo llamada con la familia, en Merzouga ni de coña. Cabreado con el mapa y con ayuda de un pequeño ordenador portátil, decido descargar los mapas libres y actualizados con los que me da la lata mi compañero Carlos, eliminando del GPS el desfasado de Garmin (en recuerdo de la vez que me petó el Garmin tras instalar varios mapas no lo dejé desactivado en el dispositivo). Pruebo y en principio todo bien.

Anotar:

  • Pedir todos los días necesarios para no depender de circunstancias externas, sobre todo cuando el coco te va diciendo “sal antes para tener un día extra por si acaso” …me pudo el no tirar de un día prestado del siguiente año.
  • Hacer el papeleo de Aduanad de la moto al menos 5 días antes con tranquilidad y sosiego sin traje ni maletas…por si toca anular el viaje o pelarme con algún jefecillo de la aduana.
  • Si el mapa Garmin está muy desactualizado, meter la adquisición de uno nuevo como gasto del viaje.

Os dejo un resumen en vídeo de esta jornada en Youtube:

 

 

Deja un comentario