Assilah

Marruecos. Assilah

Assilah, conocida actualmente por su nombre francés, (Arcila en castellano o Arzila en portugés), es una ciudad situada en la costa atlántica del norte marroquí, a unos 46 km al sur de Tánger.
Fortificada por los portugueses, se convirtió en un importante centro comercial en la ruta del oro sahariano.

¿Cómo llegar a Assilah?

El aeropuerto más cercano a Chaouen es el de Tánger: el Aeropuerto Internacional de Tánger-Ibn Batouta. Con vuelos en estos momentos sólo con las ciudades de Madrid, Barcelona y París.

Tienes más información sobre el transporte en Marruecos en éste mismo blog: Medios de Transporte en Marruecos

Otra forma sería a través de los puertos de Tánger, tanto el Tánger Ville como el de Tánger-Med, o a través del puerto de la Ciudad Autónoma de Ceuta, y así haces una visita a nuestra bonita ciudad.
Luego deberás alquilar un vehículo, coger un taxi o un autobús, no tiene enlace por tren.

¿Qué hacer en Assilah?

La Medina, incluida en el regazo de las murallas, es accesible a través de tres puertas principales:

  • En el norte, Bab el Bhar (puerta del mar) junto al la torre cuadrada portuguesa que domina toda la ciudad, y Bab el Kasbah.

  • En el sureste, Bab Homar (puerta Tierra abierta), en la que bajo una torre tiene presenta el escudo de armas del rey de Portugal.  Junto a esta puerta se encuentra el mercado de Ahfir.

La medina de Assilah está en unas condiciones de conservación y restauración excelentes, representando su mayor interés turístico. Sus calles están pintadas de blanco y colores azules, presentando también multitud de murales de artistas locales.

En el extremo sur de las murallas nos encontramos con el Torreón o mirador de Caraquia (también se conoce como mirador de Arcila), se sitúa el morabito de Sidi Ahmed el Mansur.

La Place Zellaka es una de las plazas principales de la ciudad nueva, en donde desta la iglesia de San Bartólomé.
Hoy día, Assilah es conocida por sus largas playas de fina arena, por los festivales internacionales, su universidad y su fórum cultural que se desarrollan en agosto.

Lamentablemente, esta pequeña ciudad no se ha librado de la voracidad del ladrillo, lo que ha provocado una subida de precios en la vivienda bastante acusada.
La oferta turística es muy amplia, ya que se ha convertido en el principal motor de la ciudad. Se dispone de multitud de ofertas para pernoctar, desde las pensiones, pasando por el alquiler de vivienda y los hoteles de alta categoría.
La oferta gastronómica no se queda atrás, pudiéndose disfrutar desde menús de bajo coste a restaurantes de gran calidad.

Resumiendo, Assilah realmente merece una visita, ya sea para comer y pasar la tarde o para una estancia mayor.

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